Cuando se construyó la gente cuestionaba su viabilidad en una zona sísmica y sólo después de probar que resistía terremotos como el de 1957 la población le dio su confianza para ocuparla por completo con oficinas. La torre Latino y el Eje Central son inseparables, San Juan de Letrán, el Milagro Mexicano y el paso de sociedad rural a urbana en el siglo XX.
Siempre que veo este edificio desvarió por horas... No hay esquina mas interesante que ésta y cada vez que vengo me gusta más ser historiadora, minutos después me vuelvo a pelear con el gremio, pero claro, eso es otro cantar.
Hoy decidí no clavarme en nada serio y terminar un muy lindo fin de semana con objetos hechos a mano. El Tráfico Bazar fue refrescante y lleno de inspiración.
Noviembre siempre me ha gustado, llena mi mente con cosas encantadoras, libros, café y música. Y Aún queda un día de puente :D